Escena

Coro
El aula magna de la Universidad de Oxford estaba llena. Ese lugar siempre tuvo mucho significado, y la charla sobre filosofía que estaba por dar el Dr. John Terry hacia honor a tan increíble salón. Con sus primeras palabras conquistó rápidamente al público. Tanto estudiantes como profesores quedaron anonadados con su saber y su elocuencia. No era un mero recorrido sobre diversos autores, sino una especie de tratado de filosofía que obligaba a sus mentes a viajar y a llegar a lo más profundo del pensamiento. Pero lo más destacable de todo fue la mención de uno de los filósofos más importantes de todos los tiempos, y aun así, no resultó ser el más conocido, el ateniense Anaximandros. Estos son algunos fragmentos del discurso que lo mencionan.
Dr. John Terry
“El pensamiento humano siempre estuvo a merced del poder económico. No es de extrañar que muchos de los miembros de la secta Pitagórica hayan tenido un buen sostén económico, pues como pensar si nuestro estomago esta vacío? E incluso si el tiempo nos es tomado para trabajar? (risas). En el caso de Anaximandros ocurrió lo mismo. Su padre era poseedor de muchos terrenos en Atenas e incluso contaba con una buena posición política en el Agora. Esto le permitió a un muy joven Anaximandros desarrollar su intelecto. No es casualidad que haya sido el estudiante más joven al que se le otorgó el honor de pertenecer a la escuela Pitagórica. Además su línea de pensamiento tiene ciertos aspectos en común con el pensamiento de Platón. Sin embargo la cosmología de Anaximandros buscaba penetrar aún más profundamente en la explicación del mundo. Más allá de la eternidad del tiempo, el buscaba encontrar los algoritmos matemáticos que le permitieran no solo comprender el universo, sino acceder a un conocimiento que rivalizara con las mismas Moiras. Se ha sabido muy poco sobre la cosmología de Anaximandros. Algunos dicen que nunca consiguió si propósito, otros que lo logró pero era tanto el conocimiento que prefirió no revelarlo. Es interesante remarcar, que más allá de la vida política, Anaximandros no compartía ningún interés social. No poseía amigos que superaran las barreras de la secta, incluso la relación con sus padres era meramente formal. Esto llevó a que parte de su pensamiento haya sido olvidado, pues el conocimiento si no es transmitido no sirve de nada.”
“El pensamiento humano siempre estuvo a merced del poder económico. No es de extrañar que muchos de los miembros de la secta Pitagórica hayan tenido un buen sostén económico, pues como pensar si nuestro estomago esta vacío? E incluso si el tiempo nos es tomado para trabajar? (risas). En el caso de Anaximandros ocurrió lo mismo. Su padre era poseedor de muchos terrenos en Atenas e incluso contaba con una buena posición política en el Agora. Esto le permitió a un muy joven Anaximandros desarrollar su intelecto. No es casualidad que haya sido el estudiante más joven al que se le otorgó el honor de pertenecer a la escuela Pitagórica. Además su línea de pensamiento tiene ciertos aspectos en común con el pensamiento de Platón. Sin embargo la cosmología de Anaximandros buscaba penetrar aún más profundamente en la explicación del mundo. Más allá de la eternidad del tiempo, el buscaba encontrar los algoritmos matemáticos que le permitieran no solo comprender el universo, sino acceder a un conocimiento que rivalizara con las mismas Moiras. Se ha sabido muy poco sobre la cosmología de Anaximandros. Algunos dicen que nunca consiguió si propósito, otros que lo logró pero era tanto el conocimiento que prefirió no revelarlo. Es interesante remarcar, que más allá de la vida política, Anaximandros no compartía ningún interés social. No poseía amigos que superaran las barreras de la secta, incluso la relación con sus padres era meramente formal. Esto llevó a que parte de su pensamiento haya sido olvidado, pues el conocimiento si no es transmitido no sirve de nada.”
Coro
Cuando terminó la conferencia y una vez que los oyentes se retiraron, un hombre misterioso se acercó al Dr. Terry. Sus razgos no permitían indicar de donde venía, y su acento inglés (de alguna manera, forzado) no dejaba saber su procedencia, aunque evidentemente no era ingles.
Anónimo
-Dr. Terry - dijo con una voz casi gutural - si quiere saber más sobre Anaximandros, puedo contarle cosas muy interesantes.
Fin de la escena